El diputado nacional Martín Lousteau denunció este martes que la metodología oficial para medir la pobreza en Argentina contiene sesgos que pueden ocultar la verdadera magnitud del fenómeno.

"Si medís mal alguna de las dos, tu indicador de pobreza está distorsionado con respecto a la realidad", afirmó Lousteau.

Cómo se construye el indicador

El cálculo oficial combina dos elementos: el costo de una Canasta Básica Total (que incluye alimentos y otros bienes y servicios) y los ingresos que reportan los hogares en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). Cuando los ingresos son inferiores al valor de la canasta, el hogar se considera por debajo de la línea de pobreza.

Inconsistencias en los ingresos declarados

Lousteau señaló que la información sobre ingresos proviene de preguntas directas a los hogares, cuya veracidad varía según el tipo de trabajador. En el caso de empleados formales y jubilados, las respuestas pueden cotejarse con datos administrativos; sin embargo, para trabajadores informales, autónomos y pequeños empresarios, la comparación es más difícil.

El diputado destacó que la EPH muestra aumentos de salarios en el sector registrado que no coinciden con los registros oficiales, lo que, según él, distorsiona el indicador.

"Si captás ingresos que son más altos que los reales, estás subestimando la pobreza. Y si te suben mucho esos ingresos, estás sobreestimando cuán rápido está bajando la pobreza", explicó.

Canasta de consumo desactualizada

Otro punto crítico es la composición de la canasta. Lousteau recordó que la referencia de consumo se basa en una encuesta de 2004‑2005, a pesar de existir una actualización más reciente de 2017‑2018. Argumentó que los hábitos de gasto han cambiado, especialmente el peso de los servicios públicos.

"Ahora los servicios públicos pesan mucho más", indicó, añadiendo que una canasta que no refleje estos cambios puede subestimar la línea de pobreza.

Desfase temporal y alta inflación

El diputado también advirtió sobre la descoordinación entre la fecha de los precios de la canasta y la de los ingresos encuestados. En contextos de inflación acelerada, los precios pueden variar rápidamente mientras los ingresos reportados corresponden a periodos anteriores.

"La canasta es la de hoy, pero tu plata es la del mes anterior", explicó Lousteau.

Perspectivas y próximos pasos

Lousteau vinculó su análisis con estudios del CEDLAS, que sugieren que una actualización de la canasta y una revisión de la captura de ingresos podrían modificar significativamente la tasa oficial de pobreza. La discusión podría impulsar una revisión de la metodología por parte del INDEC.