La actriz Moria Casán contrajo matrimonio civil y religioso con el empresario textil Juan Carlos Bojanich el 26 de junio de 1971; la relación, iniciada tres años antes, se disolvió a los pocos meses tras episodios de agresión que la propia Casán hizo públicos años después.

Primeros encuentros y apoyo profesional

Se conocieron en una piscina, conversaron durante toda la tarde y se intercambiaron contactos. En ese momento Casán recién empezaba en el mundo del espectáculo, participando en revistas como Cuando la abuelita no era hippie y Buenos Aires al verde vivo. Bojanich, de origen yugoslavo y dedicado al sector textil, la acompañó en sus primeras presentaciones y, según declaró en una entrevista antigua, le facilitó el contacto que le permitió firmar su primer contrato con los hermanos Sofovich para la revista Frescas y fresquitas.

Una boda fuera de lo convencional

El enlace, que duró tres años de noviazgo, se celebró tanto en registro civil como en iglesia. El padre de la actriz se negó a asistir por no aprobar la unión, y Casán optó por una minifalda negra y una pamela en lugar del tradicional vestido blanco. La ceremonia matutina quedó sin fotografía, según la propia diva, y aunque hubo regalos y luna de miel, la convivencia resultó insostenible.

Denuncias de violencia y ruptura

Años después Casán reveló haber sufrido agresiones físicas: un golpe que le arrancó las extensiones de pestañas, una puñetazo que devolvió y, finalmente, un episodio que la llevó a poner fin definitivo a la relación. > "Era un celoso enfermo. Por suerte reaccioné y me elegí. Me separé y todo se resolvió… No fue fácil porque éramos jóvenes y dependíamos emocionalmente", afirmó la actriz.

Versiones encontradas

En una entrevista para la revista Pronto en 2000, Bojanich ofreció su versión, alegando que la separación se debió a que él se enamoró de otra mujer, Analía, con quien más tarde contrajo matrimonio y tuvo a Maximiliano. Negó haber ejercido violencia alguna vez. > "Jamás la toqué, no le pegué nunca. No hay motivos para eso", sostuvo Bojanich, añadiendo que la acusación de golpeador le había afectado a él, a su familia y a su trabajo.

La historia de este primer matrimonio, que quedó fuera del biopic de la actriz en Netflix, sigue siendo un capítulo revelador de su trayectoria y de los entresijos del espectáculo argentino de los años setenta.