En la década de 1970, AC/DC contó con la voz rasposa y el carisma del escocés Bon Scott, quien lideró al grupo en la creación de temas que hoy son referencia del hard-rock.

Temas que marcaron la era Scott

"T.N.T." (1975) abrió la puerta al estilo explosivo de la banda. Con riffs potentes y una letra que celebra la rebeldía, el tema se convirtió en himno de los conciertos.

"Dirty Deeds Done Dirt Cheap" (1976) mostró el humor negro y la ironía de Scott, narrando pequeñas travesuras con un ritmo contagioso que sigue resonando en radios y playlists.

"Whole Lotta Rosie" (1977) rindió tributo a una mujer de carácter fuerte, combinando una batería frenética con la voz rasposa de Scott, consolidándose como una de las favoritas del público.

"Let There Be Rock" (1977) es una oda al origen del rock-and-roll; su introducción con guitarra y la energía de la interpretación vocal definieron la potencia en vivo de la agrupación.

"Highway to Hell" (1979) cerró la etapa de Scott con un himno que resume la vida al límite. El estribillo y el riff inolvidable siguen siendo símbolos de la banda.

Estos cinco temas encapsulan la identidad que Bon Scott imprimió a AC/DC, marcando una era que todavía influye en nuevas generaciones de músicos y fanáticos.

Como legado, la música de la época sigue presente en festivales y en la programación de radios especializadas, manteniendo viva la esencia del hard-rock australiano.