El domingo 1 de noviembre de 2026 se estrenó el episodio 4 de la renovada serie Dragon Ball Super Beerus, producida por Toei Animation. En él, Goku logra el Super Saiyan God, pero la entrega sufre una marcada pérdida de dinamismo.

Ritmo y contenido repetitivo

Los tres primeros capítulos habían mantenido un flujo ágil, sin los típicos resúmenes de episodios anteriores. En contraste, este cuarto capítulo recicla la escena del juego de piedra-papel-tijera entre Oolong y Beerus, extendiéndola durante cinco minutos al inicio del nuevo episodio. El gag, aunque divertido en su aparición original, resulta agotador cuando se repite sin variaciones.

"El juego de Oolong y Beerus se vuelve pesado al reutilizarse", señaló el crítico de la serie.

El ritual del Super Saiyan God

Tras la introducción repetitiva, la trama avanza con la invocación de Shenlong, cuyo CGI combina efectos tridimensionales con trazos que recuerdan al estilo 2D clásico. Goku necesita que cinco Saiyajin de corazón puro participen para que un sexto alcance la forma divina. Con Goku, Gohan, Goten, Trunks y Vegeta ya presentes, el sexto Saiyajin resulta ser Videl, quien está embarazada. Esta revelación permite que el ritual continúe y brinda una de las secuencias más impactantes de la temporada.

Detalles que resaltan

El episodio incorpora una nueva pieza musical y efectos de sonido que remiten a la estética de los años 80-90, generando nostalgia entre los seguidores. Además, se recupera la promesa que Vegeta hizo a Trunks en Dragon Ball Z, recordando la visita al parque de atracciones mostrada en la versión de 2015.

En conjunto, el capítulo combina momentos de alta calidad visual y sonora con una estructura que pierde fuerza por la excesiva reutilización de material previo.