Lali Espósito dio fin a su gira “No vayas a atender cuando el demonio llama” el 26 de septiembre en el Estadio Monumental, con el recinto agotado y una puesta en escena que reunió a miles de seguidores.
Un cierre que superó expectativas
En menos de 15 meses la artista logró presentarse en ocho estadios de la Argentina, incluyendo tres conciertos en el Monumental, todos con entradas vendidas. Al iniciar el espectáculo, la cantante anunció que el clima había sido favorable: > "La buena noticia, entre muchas esta noche, es que no llueve. Vean este clima", comentó al salir al escenario.
Escenografía y momentos inesperados
El show arrancó con la canción “Lokura”, acompañada de bailarines en negro y un abrigo de plumas que Lali retiró al instante. A lo largo del primer bloque se alternaron piezas como “Sexy”, “Mejor que 2 son 3” y “Tu Novia II”, con efectos de fuego, pantallas monocromas y quince bailarines en constante movimiento.
Un interludio instrumental dio paso a una sección más íntima: Lali apareció con jean y top blanco, interpretó “Obsesión” y “Diva” sin coreografía previa. En el punto álgido del bloque, el bandoneonista Nicolás Perrone y el cantautor Cucuza Castiello subieron al escenario para tocar el tango “Pasional”. La cantante agradeció la inclusión del género: > "Gracias por darle lugar al tango, muchas gracias", dijo.
Humor, boxeo y participación del público
El tercer bloque tomó un tono más desenfadado. Tras la intervención de Moria Casán, Lali cantó “Que si vivo del Estado” mientras los asistentes coreaban el verso icónico. Con una sonrisa, añadió: "Ya me enojé, esta canción me enoja, estoy para una peleíta, eh".
Luego, vestida como boxeadora, ejecutó “KO” entre golpes coreografiados y, tras “Baum Baum”, se quitó la corbata para revelar un corpiño negro con strass, respondiendo a los gritos del público sobre su vestuario.
Despedida y mensaje final
Con la luz del estadio apagada, Lali reapareció sobre una plataforma, vestida de blanco, para interpretar “Boomerang”. Antes de “Incondicional”, presentó al Cuarteto Divergente, la agrupación de cuerdas que la acompañó en esa parte del show, y reflexionó sobre el alcance de su gira: > "¿Cómo explicamos ocho estadios en un poquito más de un año? ¿Cómo explicamos tres River en un mismo año? Solo la incondicionalidad, el sentido de amor, de lo colectivo, puede hacer algo así", afirmó.
El concierto concluyó con un agradecimiento a Buenos Aires y una ovación del público, cerrando una etapa que marcó un hito en la carrera de la artista.