Entre el IV trimestre de 2023 y el I trimestre de 2026, la serie del Indec registró que seis sectores redujeron la proporción de empleo no registrado. Los sectores donde la informalidad salarial retrocede son: Electricidad, gas y agua, con un 58,7%; Enseñanza, con un 27,9%; Agro, caza y silvicultura, con un 24,3%; Inmobiliarias y remis, con un 22,5%; Servicios sociales y salud privados, con un 9,2%; y Otras actividades personales, con un 7,6%.

Qué sectores se ven afectados

La relación entre empleo asalariado informal y formal mejoró en estos sectores. En algunos casos, porque creció el empleo formal; en otros, porque cayó el informal; y, en otros, por ambas vías.

Causas del cambio

El retroceso de la informalidad laboral se debe a la desregulación económica, la mayor fiscalización y la expectativa de reforma laboral. La eliminación de trabas administrativas y la reducción de costos indirectos empujaron a empresas pequeñas y medianas a formalizar parte de su plantilla.

Consecuencias del cambio

La brecha entre empleo asalariado informal y formal se redujo de manera significativa en apenas dos años. En Electricidad, gas y agua, la caída es drástica: de 0,45 a 0,14 informales por cada formal. En Agro, la relación se redujo de 2 a 1,5 por empleado en relación de dependencia registrado.

La expectativa de reforma laboral generó un incentivo anticipado: muchas empresas comenzaron a ordenar su nómina a la espera de la puesta en marcha efectiva de un marco más flexible.

El cambio regulatorio y la fiscalización pueden acelerar o frenar este proceso. Sin embargo, el movimiento estructural que empezó a modificar la composición del empleo privado puede tener un impacto significativo en la economía argentina.

El Indec registró que la proporción de empleo no registrado disminuyó en 6 de 14 sectores. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y el Ministerio de Capital Humano intensificaron controles en sectores históricamente informales.

El Producto Bruto Interno (PBI) puede verse afectado por este cambio en la estructura laboral. La reducción de la informalidad laboral puede tener un impacto positivo en la economía argentina.

El próximo paso será monitorear cómo continúa este proceso y cómo se ve afectada la economía argentina. El gobierno debe seguir trabajando en la implementación de políticas que promuevan la formalización del empleo y la reducción de la informalidad laboral.