El viernes 30 de octubre de 2026, la agencia estatal norcoreana KCNA informó que Kim Jong-un ordenó una rápida ampliación de la tecnología de drones y supervisó pruebas de misiles y sistemas no tripulados durante una exposición en Pyongyang.
Expansión de la capacidad aérea no tripulada
En la jornada del jueves 29 de octubre, el dictador visitó una muestra de drones de ataque y otros aparatos autónomos que, según la agencia, reflejan los últimos avances de la industria aeronáutica del país. Durante la visita, afirmó que busca “aprovechar la superioridad absoluta en la tecnología de drones” y declaró que se implementarán medidas para “expandir y fortalecer rápidamente la tecnología aeronáutica no tripulada”.
"Aprovecharemos la superioridad absoluta en la tecnología de drones", dijo Kim Jong-un durante la exposición.
A su lado se encontraba su hija adolescente, Kim Ju-ae, de aproximadamente 13 años, quien aplaudió los ensayos. La inteligencia surcoreana la señala como la posible heredera del régimen.
Pruebas de armamento y reacción surcoreana
Tras la exhibición, Corea del Norte lanzó una serie de pruebas que incluyeron varios drones, misiles balísticos de corto alcance y lanzacohetes múltiples de 600 mm de precisión. El Ejército de Corea del Sur detectó el disparo de unos 10 misiles alrededor de las 12:30 hora local (03:30 GMT) desde la zona oriental de Wonsan, recorriendo cerca de 250 km hacia el mar del Este.
Seúl denunció que el ensayo vulneró las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y, en un comunicado de la Oficina de Seguridad Nacional, exigió a Pyongyang suspender “de inmediato” este tipo de pruebas.
"El lanzamiento no contribuye en absoluto a manejar la situación actual en la península", señaló el Gobierno surcoreano.
El régimen norcoreano rechazó cualquier responsabilidad en los disparos y advirtió que responderá ante eventuales provocaciones.
Contexto de tensión regional
Los últimos meses han visto un aumento de incidentes en la zona fronteriza: explosiones de minas terrestres el mes pasado dejaron tres militares surcoreanos heridos, y Corea del Norte ha acusado a Seúl de distorsionar los hechos ante organismos internacionales.
Apenas la semana anterior, Kim Jong-un realizó una visita inesperada a una ciudad fronteriza de China, cruzando un nuevo puente y prometiendo reforzar los lazos bilaterales, en medio de una política que había priorizado recientemente los vínculos con Rusia.
La escalada se produce mientras Estados Unidos muestra interés en retomar conversaciones diplomáticas con el líder norcoreano, tras el estancamiento que siguió al fracaso de las negociaciones de 2019.