Un estudio realizado en villas del conurbano detectó un fuerte deterioro en la situación de los jóvenes. Según el estudio, 75% de los jóvenes encuestados percibió que en los últimos 12 meses la situación empeoró.

La realidad de los jóvenes

La situación de los jóvenes en villas es crítica. El 60% declaró que en lo que va del año en su hogar tuvo que reducir consumos o gastos, y el 40% identificó un recorte en alimentos.

Endeudamiento y desprotección

La solución más difundida para enfrentar gastos cotidianos es el endeudamiento. El 57% de los jóvenes relevados declaró que en su hogar debieron pedir plata prestada o tomar un crédito. La modalidad predominante es el endeudamiento por canales “informales”, con 68% de los jóvenes pidiendo prestada a familiares o amigos.

Desencanto y descreimiento

Los jóvenes pobres se reflejan solo en ellos mismos. No se percibe un ánimo revolucionario, sino desencanto y descreimiento. “Yo no confío en nadie, yo confío en mí misma, yo de los demás no espero nada”, dijo Emilia, de 20 años.

Consecuencias a largo plazo

Los jóvenes de los barrios populares representan la tercera generación de familias que han vivido carencias estructurales. Toda referencia a un sistema formal, ya sea laboral, impositivo o previsional, no forma parte de su universo conceptual.