El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán anunció que, en las últimas 24 horas, tres petroleros se incendiaron al impactar minas en la zona sur del estrecho de Ormuz, una ruta que el régimen califica como no autorizada.
Según el comunicado, los tres buques apagaron sus sistemas de radar y navegación y desestimaron las advertencias emitidas por la Armada antes de intentar cruzar esa área.
Un cuarto buque cisterna también sufrió un incendio al este del estrecho tras chocar con una mina mientras operaba en una zona catalogada como restringida y peligrosa.
La agencia británica UKMTO informó que el incidente del cuarto buque ocurrió a aproximadamente 25 millas náuticas (46 km) al noreste de Khasab, Omán. Posteriormente comunicó que el fuego fue extinguido y que la tripulación permaneció a salvo.
UKMTO añadió que una embarcación menor se acercó al costado de babor del petrolero y colocó dos artefactos explosivos sobre la línea de flotación, provocando explosiones que incendiaron la sala de máquinas.
En el mismo periodo, la agencia registró dos hechos adicionales: un velero que se incendió y se hundió tras un problema de seguridad marítima, y un buque cisterna que recibió el impacto de un proyectil de origen desconocido mientras cruzaba el estrecho.
Irán desmintió la reciente declaración del Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) que afirmaba haber despejado las rutas principales de Ormuz, sosteniendo que el corredor sur sigue minado. En un mensaje en X, el portavoz del CGRI, Hosein Mohabi, exigió pruebas independientes: > "¡Demuestren su afirmación sobre el desminado de Ormuz con pruebas independientes, no con declaraciones!"
El CGRI también informó la captura de un dron de reconocimiento estadounidense MQM-170 durante una operación ofensiva en la zona occidental del estrecho.
Desde el 28 de febrero, fecha que marca el inicio del conflicto, Irán mantiene una restricción de facto sobre la navegación en Ormuz, una vía que transporta cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Estados Unidos respondió con bloqueos a puertos iraníes y facilitó el paso de sus propios petroleros por la zona.
La disputa sobre la seguridad del estrecho continúa, mientras ambas partes intercambian acusaciones y evidencias sobre la presencia de minas y la libertad de tránsito marítimo.