En julio de 2026 los principales indicadores macroeconómicos de Argentina registraron retrocesos, mientras el presidente Javier Milei y su equipo enfrentan crecientes presiones internas para revisar el plan económico.
Datos que alarman
La tasa de pobreza subió a 32,3 %. El desempleo se mantuvo en 7,9 % en el segundo trimestre, frente al 7,6 % del mismo período de 2025. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de julio cayó 2,9 %, con el comercio retrocediendo 5,1 %, la industria 4,6 % y la construcción 3,3 %, todos bajo la media histórica. Las ventas en supermercados del mes mostraron una caída interanual del 2,1 %.
El riesgo país cerró en 609 puntos y el dólar alcanzó su máximo nominal anual, $1.545. Por otro lado, la inflación en agosto se redujo a 1,7 %, la cifra más baja en más de un año.
"¡COMIENZA EL FIN DE LA INFLACIÓN VLLC!" —Javier Milei, tuit, 24 sep 2026
Tensiones dentro de la Casa Rosada
Los indicadores negativos reavivaron un debate ya latente sobre cómo afrontar el año electoral sin comprometer el equilibrio fiscal. Algunas voces internas presionan para “abrir el grifo” y ofrecer alivio a la población, mientras que el presidente se mantiene firme en que el programa está funcionando.
"Para 2027 tenemos que tomar medidas. El problema es el timing. No podés hacer nada antes de tiempo que afecte el equilibrio fiscal o que repercuta en la inflación", afirmó un funcionario de alto rango a La Nación.
El ministro de Economía, Luis Caputo, también aparece dividido: según fuentes de la Rosada, algunos lo ven atento al impacto social del plan, mientras que otros aseguran que mantiene una sintonía idéntica a la de Milei.
"Caputo está atento al impacto social del plan", indicaron fuentes oficiales.
Posibles caminos y próximos pasos
El gobierno explora ingresos adicionales provenientes de la minería y la pesca, y celebra la alianza con EE. UU. UU. que permitió anunciar el “Corredor Andes‑Atlántico” como un respiro ante los datos negativos.
Algunos funcionarios de la mesa política consideran que la situación es “más permeable” a medidas de estímulo, como los créditos potenciados por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) ya anunciados. Otros, sin embargo, advierten que cualquier acción cercana a la elección debe ser cuidadosa para no desestabilizar las cuentas públicas.
En el interior del país la actividad muestra signos de recuperación, pero los centros urbanos, que concentran la mayor cantidad de electores, siguen presentando los mayores retos.
El debate interno continúa mientras el gobierno busca equilibrar la presión social con la disciplina fiscal requerida para la próxima contienda electoral.