La fiebre por Halloween volvió a crecer en Argentina. Las ventas de artículos para decorar la casa y armar disfraces aumentaron un 30% respecto del año pasado, según los datos relevados para esta temporada. El factor que explica el salto, de acuerdo a la misma información, es la estabilidad de precios, que le dio previsibilidad a los compradores a la hora de armar el festejo.
Qué se mueve en el mostrador
El impulso no se limita a un solo rubro. La demanda sube tanto en los elementos de decoración como en los insumos para caracterizarse, dos categorías que suelen concentrar el gasto de las familias en la previa del 31 de octubre.
La referencia interanual del 30% marca una diferencia con otras temporadas, cuando la inflación obligaba a recortar o directamente a resignar la compra de artículos que se usan una sola noche.
Precios estables, compras más decididas
La estabilidad de precios aparece como el motor detrás del crecimiento. Con valores que no se mueven al ritmo de otros años, los consumidores pueden planificar el gasto con más margen y animarse a sumar productos que antes quedaban afuera de la lista.
El fenómeno se repite en distintos puntos de venta: la decoración para el hogar y los disfraces son los dos grandes protagonistas de la temporada.
Un negocio que se afianza
Halloween dejó de ser una fecha menor en el calendario comercial argentino. La suba del 30% en las ventas confirma que la celebración se consolidó como una oportunidad concreta para el sector, más allá de su origen anglosajón.
Con precios que se mantienen estables, la expectativa para lo que resta de la temporada apunta a sostener el ritmo de demanda hasta la noche del festejo.