La noche que la risa se apoderó del escenario

En un giro inesperado, la seriedad del programa Es Mi Sueño se vio interrumpida por una explosión de risa que comenzó con el conductor Guido Kaczka y se extendió por todo el estudio. El responsable de este caos fue Joaquín Levinton, líder de la banda Turf y miembro del jurado, quien con una serie de sonidos inesperados logró desestabilizar por completo a Kaczka.

El momento ocurrió cuando Kaczka intentaba presentar a uno de los participantes. La interrupción de Levinton fue tan efectiva que el conductor no pudo siquiera terminar su frase. 'Vive en Caballito…', intentó decir, pero la risa se lo impidió. La situación se volvió aún más complicada cuando el resto del jurado, incluido Abel Pintos, se unió a la carcajada.

Intentos fallidos por retomar el control

Kaczka, intentando mantener la compostura, dijo: 'Genial, es genial', pero era evidente que la situación se le había escapado de las manos. Levinton, en lugar de ayudar, agregó más leña al fuego con su ironía: '¿Qué pasa? ¿No puede?', lo que desató una nueva ola de risas. El conductor pidió disculpas al aire, pero no logró recomponerse.

En un intento por retomar el control, Kaczka preguntó a Levinton sobre un objeto que tenía en sus manos. '¿Qué es lo que tiene ahí Joaquín Levinton?', preguntó. La respuesta de Levinton, 'El carro bomba', en referencia a un cartel confeccionado por el público, agregó otro elemento a la situación ya caótica.

La inevitable retirada

Finalmente, Kaczka tomó la decisión de retirarse del escenario, dejando que el participante se presentara sin su introducción. A pesar de la confusión, el episodio se convirtió en uno de los más comentados de la temporada, gracias a su absoluta espontaneidad y la impredecibilidad de Joaquín Levinton.

'Listo, sigan ustedes', dijo Kaczka antes de abandonar el escenario, una salida tan inesperada como el episodio que la generó. La noche demostró que, incluso en los programas más estructurados, siempre hay espacio para la improvisación y la risa.