Alejandro Gramajo, secretario general de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), entregó en mano un informe de 74 páginas al Papa León XIV durante una reunión que reunió a empresarios, sindicalistas, organismos internacionales y bancos de desarrollo. El encuentro, que duró cerca de una hora, se realizó en el marco del espacio de diálogo “Fratelli Tutti”.
Entrega del informe
Gramajo explicó que el documento reúne aportes de diversos actores y busca ofrecer una visión integral de la crisis social argentina. "Se lo di en la mano en el marco de un encuentro que tuvimos con diferentes sectores", señaló.
"Uno no va individualmente, sino que pertenece a un colectivo que representa o intenta representar y expresar algo", afirmó Gramajo.
El informe incluye una sección titulada “El odio como práctica de gobierno”, donde el dirigente critica la falta de atención a problemas de consumo, salud mental, violencia y empleo.
Críticas al modelo de gestión
Según Gramajo, "hay un desprecio permanente hacia todos los sectores de la sociedad". Señaló que la política oficial no mide ni registra el endeudamiento en los barrios populares, donde los préstamos suelen provenir de redes vinculadas al crimen organizado y al narcomenudeo.
"No hay una medición y una estadística de lo que implica endeudarse en los barrios populares con los prestamistas, que en general están vinculados al crimen organizado", declaró.
El dirigente también recordó el caso del fotógrafo Pablo Grillo, herido en una movilización, y agradeció que haya podido volver a trabajar.
Diálogo entre sectores y próximos pasos
Gramajo vinculó la iniciativa con el quinto encuentro de movimientos populares en el Vaticano, en el que el Papa León buscó dar continuidad a la articulación entre la Iglesia y los sectores populares. Destacó proyectos en torno al cuidado, la transición justa y la actividad minera, con el objetivo de que empresarios y comunidades planifiquen desarrollos que respeten las necesidades locales.
"Hicimos que empresarios y comunidades se encuentren y planifiquen cómo abordar un proceso de desarrollo minero que contemple las necesidades de las comunidades", explicó.
El documento pretende servir como base para diagnósticos compartidos y medidas concretas que atiendan la pobreza, la informalidad y la exclusión social.