El argentino Franco Colapinto, de 23 años, señaló que el recién inaugurado trazado de Madrid será un verdadero desafío para los monoplazas y sus pilotos en el próximo Gran Premio de España. En la rueda de prensa de media‑day, el piloto de Alpine describió las curvas como “ciegas, con entradas en bajada y frenadas combinadas”, y advirtió que la carrera exigirá una concentración extrema.
Curvas traicioneras y alta exigencia
"Es un circuito muy difícil, sin duda uno de los más duros de la temporada", afirmó Colapinto durante la entrevista con ESPN.
El diseño incluye una gran cantidad de giros estrechos y cambios de elevación que, según el piloto, dificultan cerrar una vuelta perfecta en el simulador. "En una carrera de más de 50 vueltas, mantener la atención será fundamental", añadió.
Alpine busca traducir mejoras de Monza
Tras una clasificación en la Q3 y un séptimo puesto en Monza, Colapinto resaltó la importancia de replicar ese rendimiento en Madrid. "En Italia nos adaptamos bien a las rectas y a las curvas de baja velocidad; ahora necesitamos que el coche sea rápido en este trazado más técnico", explicó.
El equipo también espera que la reciente mejora del coche, que le dio ventaja en Zandvoort, le permita competir de cerca con rivales como Racing Bulls y Audi.
Presión en la clasificación y margen de error mínimo
Colapinto advirtió que la adrenalina en la sesión de clasificación será alta y que cualquier error será costoso. "Hay que darlo todo, y quien logre una vuelta excelente marcará la diferencia para llegar a la Q3", subrayó.
Otros pilotos compartieron su inquietud: el compañero de Alpine, Pierre Gasly, insinuó que podría haber una bandera roja, mientras que Sergio "Checo" Pérez de Cadillac describió el trazado como "da un poco de miedo" y "no deja margen para equivocarse".
Con la carrera programada para finales de este mes, los equipos se preparan para afrontar un circuito que, según los propios pilotos, será una prueba de resistencia y precisión.