El 8 de julio el Parlamento Europeo desechó una enmienda al Reglamento Delegado 2019/807 que pretendía catalogar la soja como materia prima de “alto riesgo ILUC”. La decisión abrió la puerta a que el biodiésel de soja argentino vuelva a circular sin restricciones, y las cifras lo confirman: en lo que va del año se exportaron alrededor de 220.000 toneladas, mientras que en los seis meses anteriores apenas se lograron 50.000 toneladas.
Reacción de la industria
Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y del Centro de Exportadores de Cereales (Ciara‑CEC), destacó el papel de las negociaciones realizadas con la Cancillería y la Secretaría de Agricultura. > "Desde la última reunión de julio se reactivó el mercado de importación de biodiésel argentino", afirmó Idígoras.
El mismo dirigente señaló que la visita a Bruselas el 16 de julio, junto a funcionarios de la Comisión Europea, sirvió para disipar dudas y asegurar a los compradores que la normativa no se aplicará de inmediato.
Impacto en el mercado
La UE sigue siendo el principal destino del biodiésel argentino. En 2025 se espera que el sector haya exportado cerca de 280.000 toneladas, generando aproximadamente US$350 millones. Aunque ese nivel está por debajo de años anteriores, la recuperación actual reduce la brecha provocada por la incertidumbre de la primera mitad del año.
Con la propuesta ahora en revisión por la Comisión, el sector puede operar bajo las condiciones vigentes mientras se define una nueva regulación.
Próximos pasos
Las autoridades argentinas y la industria continuarán monitoreando la evolución del reglamento europeo, buscando mantener la estabilidad del flujo comercial y evitar nuevas interrupciones.