La película argentina "Moviedreams", dirigida por Horacio y Axel Maldonado, se presentó el lunes 12 de octubre en el Festival de Sitges (España), ofreciendo una visión futurista donde una plataforma tecnológica penetra los sueños de sus usuarios.

Tecnología onírica y dilemas de la IA

El relato gira en torno a LucidVisions, una empresa ficticia que ha creado un sistema capaz de inducir sueños interactivos. Los participantes pueden escoger escenarios, personajes y momentos que, de otro modo, serían imposibles en la vida real. Sin embargo, el creador del algoritmo, llamado Diego, descubre que la herramienta puede ser empleada para extraer datos íntimos sin que los soñadores lo sepan.

"Una cosa es que una tecnología interprete información y construya un sueño para nosotros, y otra muy distinta es que comience a obtener información de nosotros", explicaron los directores.

Los realizadores insisten en que la amenaza no proviene de la inteligencia artificial en sí, sino de las decisiones humanas que la manejan. Según ellos, la IA es "una consecuencia" de nuestras elecciones y del beneficio que pueden obtener quienes controlan la plataforma.

Contexto y antecedentes de los creadores

Horacio Maldonado ya había abordado la temática del sueño en 1988 con Alguien te está mirando, una obra donde jóvenes compartían un mismo sueño mediante drogas y dispositivos experimentales. Casi cuatro décadas después, "Moviedreams" retoma esa idea, pero la sitúa en la discusión actual sobre neurotecnología, mundos virtuales y la recolección masiva de datos.

El elenco, encabezado por Maximiliano Maldonado y Valentina Podio, interpreta un futuro donde la línea entre la realidad y la experiencia onírica se vuelve difusa. La película no propone una condena directa de la tecnología, sino que plantea la incómoda cuestión: "¿qué tipo de seres humanos seremos cuando dispongamos de herramientas con tal poder?".

Con su estreno, "Moviedreams" abre el debate sobre la última esfera de privacidad que aún conservamos: el sueño.

Próximos pasos

Tras la proyección en Sitges, la cinta buscará distribución internacional y participará en otros festivales de género durante el resto del año.