La falta de precipitaciones recientes está limitando el arranque de la campaña gruesa de maíz y soja, a pesar de que los modelos climáticos señalan lluvias fuertes a partir del cuarto trimestre. La alerta proviene de la Bolsa de Comercio de Rosario y de organismos agronómicos que siguen de cerca la disponibilidad de agua en la región.

Situación hídrica

Los datos de la Bolsa indican que 70 % de la zona núcleo pampeana se encuentra bajo condiciones de escasez hídrica, mientras que sólo 30 % mantiene reservas adecuadas. Según el informe, se requieren al menos 20 milímetros adicionales de lluvia para que la siembra continúe sin contratiempos.

Avance de la siembra

La intención de sembrar maíz asciende a 10,6 millones de hectáreas, pero hasta la fecha sólo se han trabajado 500 000 hectáreas. En la zona núcleo se ha cubierto el 25 % del área proyectada, el mejor avance de los últimos cinco ciclos, y en el centro‑sur santafesino el 70 % del terreno ya está sembrado. Sin embargo, la falta de humedad está ralentizando la expansión en el oeste.

"Cada semana que pasa se vuelve más difícil, hay que sembrar sin demoras", señaló el consultor Alfredo Elorriaga.

Recomendaciones de expertos

El INTA insta a los productores a iniciar la siembra lo antes posible y a minimizar el revolvimiento del suelo. El investigador de maíz Facundo Ferraguti comentó en sus redes que la humedad es "justita, no sobra nada", y preguntó si se está generando un efecto manada.

En localidades como Carlos Pellegrini (Corrientes) y Marcos Juárez (Córdoba) quedan pocos lotes con humedad suficiente. En San Gregorio algunos campos recién implantados ya presentan limitaciones por la sequedad del suelo, y se esperan nuevas lluvias para reactivar la labor. En el noroeste bonaerense, los agricultores estiman que la siembra comenzará alrededor del 20 de septiembre debido a la sequedad persistente.

Las heladas recientes no dañaron los cultivos, pero aumentaron la cautela en las áreas que aún no han sembrado. Los productores siguen atentos a los pronósticos, pues la llegada del “Super Niño” podría ser decisiva para la producción de la próxima campaña.

Próximos pasos

Se espera que las lluvias intensas previstas para los próximos meses aumenten la disponibilidad de agua y permitan retomar la expansión de la siembra. Mientras tanto, los expertos recomiendan mantener la vigilancia y aprovechar cualquier precipitación adicional.