El Suzuki eVitara fabricado en India sumó una nueva evidencia de que las estrellas de seguridad no son universales: el SUV eléctrico global consiguió cinco estrellas en India y cuatro en Japón. La brecha no responde a fallas del vehículo, sino a los protocolos de evaluación que aplica cada organismo.

El dato no es nuevo del todo. El programa ANCAP de Australasia, que comparte varios criterios con Euro NCAP, ya le había otorgado cuatro estrellas al modelo en una prueba anterior. Ese antecedente anticipaba el resultado japonés.

Cómo evalúa Japan NCAP

La calificación japonesa no depende de un solo ensayo. El organismo combina tres ejes: seguridad preventiva, seguridad ante colisión y sistema de reporte automático de emergencia. El eVitara obtuvo rango A en el primer apartado y B en el segundo, mientras que el sistema automático de emergencia quedó catalogado como Advanced Type II.

Cada prueba individual se puntúa de 1 a 5. En el impacto frontal de ancho completo, la protección del conductor alcanzó 5/5, pero la de los ocupantes traseros se quedó en 4/5. El ensayo frontal con solape, más exigente para la estructura del auto, también marcó 4/5.

Los resultados fueron mejores en otras mediciones: el impacto lateral y la protección cervical en choques traseros lograron 5/5 para conductor y acompañante. Los recordatorios de cinturón de seguridad, en tanto, obtuvieron 4/5.

Dos programas, dos escalas

La diferencia entre los cinco y las cuatro estrellas se explica por el alcance de cada protocolo. Japan NCAP y los programas alineados con Euro NCAP no miden lo mismo ni con el mismo peso relativo. Por eso un mismo modelo puede mostrar desempeños distintos según el mercado donde se lo evalúe.

El caso del eVitara refuerza una idea que los especialistas repiten: comparar estrellas entre países sin revisar la metodología puede llevar a conclusiones equivocadas. El auto es el mismo; los exámenes, no.