El papa León XIV inició este domingo su visita a la Argentina con una agenda que lo llevó de la Casa Rosada al Palacio Libertad. En el medio, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, le entregó la llave de la Ciudad de Buenos Aires en un acto frente al Monumento Juan de Garay.
El Sumo Pontífice llegó al país como parte de una gira por Sudamérica. Su estadía se extenderá cuatro días y contempla actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján.
Reunión a solas con Milei y discurso compartido
En la sede del Ejecutivo, el presidente Javier Milei recibió al Papa y después mantuvo con él una reunión a solas. Más tarde, ambos encabezaron un encuentro con autoridades, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático en el Palacio Libertad, donde hicieron uso de la palabra.
En su discurso, el mandatario puso el acento en la figura del papa Francisco y en la presencia de León XIV en el país. Sostuvo que la visita representa un reconocimiento espiritual para los argentinos y, sobre el final, le pidió al Pontífice que rece por el pueblo argentino.
El mensaje del Papa: diálogo, prudencia y límites del poder
León XIV se presentó como sucesor del apóstol Pedro y recordó los 12 años de papado de Jorge Bergoglio. También homenajeó a quienes habitan el suelo argentino: los nacidos aquí, los que llegaron desde lejos y los pueblos originarios.
"La democracia se sostiene en el diálogo y el respeto por las diferencias, al tiempo que quien ejerce la autoridad debe actuar con prudencia, reconocer los límites del poder y orientar sus decisiones hacia el bien de toda la comunidad", afirmó el Santo Padre.
La jornada combinó gestos institucionales y ceremoniales: la entrega de la llave porteña por parte de Macri y el intercambio de discursos en el Palacio Libertad junto a Milei. Con el arranque de la gira, la visita papal queda abierta a las próximas escalas fuera de la Capital Federal.