Ante los primeros reclamos de daños por granizo vinculados a El Niño, la cooperativa La Dulce de seguros agrícolas, bajo la dirección de Darío Raimundo, está reforzando su estructura para la campaña 2024. Desde principios de mes se registran denuncias en distintas zonas productivas, lo que obliga a la entidad a prepararse para una mayor carga de siniestros.

Incremento de la exposición al riesgo

Raimundo explicó que el crecimiento de la actividad agrícola genera también una mayor necesidad de gestión de riesgos. "Una mayor producción significa también una mayor necesidad de administrar el riesgo", afirmó.

"Desde principios de mes estamos recibiendo denuncias en varias regiones productivas. El clima vuelve a ser protagonista y tenemos que estar preparados para responder rápidamente", señaló.

Para afrontar este escenario, La Dulce está concentrando recursos humanos y operativos, y revisando su esquema de reaseguro, con el objetivo de absorber un posible aumento de reclamos.

Medidas de respuesta rápida

La rapidez en la resolución de siniestros por granizo es clave para que los productores reanuden sus labores y mantengan su flujo financiero. Raimundo destacó el enfoque en la calidad del servicio: "Peleamos por la calidad del servicio. Buscamos dar cobertura y liberar el lote rápidamente después de un siniestro".

Además, la cooperativa ofrece anticipos una vez cerrada la tasación, proporcionando liquidez inmediata al productor sin esperar al final de la campaña.

Con la doble tarea de producir más y gestionar mejor el riesgo climático, el seguro agrícola vuelve a ser una herramienta esencial para dar previsibilidad a una campaña marcada por la volatilidad meteorológica.