Los modelos climáticos coinciden en que la primavera venidera traerá un El Niño de gran intensidad, lo que se traducirá en precipitaciones superiores al promedio en la región pampeana. La situación ha activado alertas entre productores y autoridades, que señalan dos carencias estructurales: la insuficiencia de infraestructura y la ausencia de instrumentos económicos ágiles.

Alarma en el campo

El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani, recorrió provincias como Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos y constató la inquietud de los agricultores. > "En algunos lugares, como Córdoba, se están haciendo trabajos, como la limpieza de canales", afirmó.

Castagnani subrayó la necesidad de coordinación interprovincial, ya que el exceso de agua se desplaza de una jurisdicción a otra (de Córdoba a Santa Fe y de Santa Fe a Buenos Aires). Además, advirtió que “hay falta de obras de infraestructura”, lo que convierte el riesgo en un problema social, pues inundaciones pueden impedir incluso el acceso a los hogares rurales.

Otro punto crítico es la ley de Emergencia, que pospone el pago de impuestos. > "Es cierto que actúa después que se producen los hechos, pero cuando se demoran las aprobaciones, es tarde", señaló Castagnani, y pidió líneas de crédito a tasas razonables para enfrentar posibles crisis financieras.

Respuesta institucional

El gobierno nacional activó el Plan de Coordinación Federal ENOS 20.226/27 mediante la resolución 559 del Ministerio de Seguridad Nacional. La Agencia Federal de Emergencias (AFE), dependiente del mismo ministerio, lidera la articulación con provincias y organismos nacionales para prevenir y responder a inundaciones y crecidas, enfocándose inicialmente en la cuenca del Plata.

Se realizaron reuniones técnicas en Santa Fe, Corrientes, Misiones, Córdoba y Chaco, y se programó otro encuentro en Entre Ríos. Por su parte, el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires lanzó un programa de monitoreo hidrometeorológico y coordinación interinstitucional, que ya identifica a diez partidos del centro‑sur bonaerense con indicadores de excedentes hídricos por encima del 50 %.

Impacto productivo

Instituciones como la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) aconsejan ajustar la campaña 2026/27. Sus proyecciones indican que la zona agrícola núcleo podría recibir 30 % más de lluvia en octubre, 70 % más en noviembre y 90 % más en diciembre, respecto a los promedios históricos.

Según el análisis de Cristian Russo para la Guía Estratégica del Agro, el mayor desafío será sembrar el trigo y la soja de primera sin demoras. “Los problemas de piso y la escasez de días favorables para trabajar serán los grandes retos del sector”, advierte. La ventana de siembra se estrecha: la soja de primera debe plantarse a partir de octubre, seguida por la cosecha de trigo y la segunda siembra de soja a fines de noviembre, mientras el maíz tardío compite por los últimos espacios.

Próximos pasos

Se espera que las autoridades continúen afinando los planes de acción y que se habiliten créditos a costos moderados para los productores. La coordinación entre gobiernos provinciales y el ente federal será clave para mitigar los efectos de un posible exceso de lluvias durante la campaña agrícola.