La reducción del plantel de las empresas y sociedades del Estado ya suma 23.450 trabajadores menos desde noviembre de 2023, cuando arrancó la gestión de Javier Milei. El dato surge de los registros del Indec, que miden la dotación total: se pasó de 110.259 personas a 86.809 en septiembre de 2026, una contracción del 21 por ciento.
El recorte no es un hecho aislado. Forma parte de una política explícita del Gobierno para achicar la estructura pública, bajar el gasto y sostener el superávit fiscal. El presidente sostiene que la presión fiscal más pesada es el tamaño del Estado, y esa idea se traduce en cada informe mensual: la planta nacional viene bajando de manera sostenida desde el inicio de la gestión, tanto en la administración central como en las compañías públicas.
Los cinco casos que explican casi todo
El grueso del ajuste se concentra en un puñado de empresas. Correo Argentino encabeza la lista en términos absolutos: perdió 5.687 puestos al pasar de 16.897 a 11.210 trabajadores, un desplome del 34 por ciento. Detrás aparece Operadora Ferroviaria, la compañía con el plantel más numeroso, que bajó de 23.834 a 19.408 empleados (4.426 menos, -19%).
El Banco de la Nación Argentina recortó 2.379 personas (de 17.806 a 15.427, -13%). Aerolíneas Argentinas redujo 1.969 (de 11.899 a 9.930, -17%). Y AySA quedó con 1.908 trabajadores menos (de 7.799 a 5.891, -24%). Entre las cinco explican 16.369 despidos o bajas, cerca del 70 por ciento del total.
Con menos volumen pero igual relevancia aparecen Corredores Viales, que pasó de 3.940 a 3.245 personas (-695) en plena etapa de concesión de obra pública por peaje, y Belgrano Cargas y Logística, que descendió de 4.631 a 3.999 (-632).
Dónde se sintieron las caídas más fuertes
Las reducciones proporcionales más drásticas se dieron en compañías de menor tamaño, ligadas a medios, educación y servicios. Télam, convertida por el decreto 548/24 en la Agencia de Publicidad del Estado, pasó de 810 a 169 empleados: 641 menos, una caída del 79 por ciento. Educar bajó de 446 a 167 (-63%), Contenidos Públicos de 234 a 99 (-58%) y Casa de Moneda de 1.411 a 694 (-51%), con 717 puestos menos. Educar y Casa de Moneda cambiaron su figura societaria a fines de 2024 y hoy funcionan como sociedades anónimas unipersonales.
Otras compañías también recortaron más de un tercio de su plantel. Fadea pasó de 936 a 583 trabajadores (-38%) y Adifse de 704 a 437 (-38%). Fabricaciones Militares perdió 478 puestos (de 1.488 a 1.010, -32%) y el BICE bajó de 505 a 345 (-32%). En el extremo, el Ceatsa, que tenía una sola persona, fue disuelto por decreto publicado en el Boletín Oficial de Río Negro y el Indec dejó de informar sus datos.
Las excepciones que crecieron
Solo tres empresas sumaron personal en el período. La más llamativa es Ferrocarriles Argentinos (FASE), que pasó de 73 a 505 trabajadores: 432 más, un alza del 592 por ciento. El salto no refleja una ampliación real de la estructura estatal en el área, sino una reorganización interna: el personal se reasignó desde otras dependencias del sistema ferroviario.
El caso muestra que, detrás del número global, hubo movimientos de organigrama además de bajas efectivas. El balance general, sin embargo, mantiene la tendencia: la mayoría de las compañías públicas opera hoy con menos gente que en noviembre de 2023.