El equipo económico que conduce Luis Caputo empezó a mirar con atención los préstamos con aval de organismos multilaterales como una pieza posible del financiamiento de 2027, después de que la suspensión de las colocaciones del Bonar 2029 (AO29) dejara incompleto el esquema previsto para este año. La alternativa cobró fuerza tras la aprobación de la tercera revisión del acuerdo con el FMI a nivel de personal, que además confirmó el ingreso de divisas antes de fin de año.
El hueco que dejó el AO29
El programa financiero presentado por Caputo preveía captar USD 6.000 millones en el mercado de capitales local durante 2026. Las colocaciones de los bonos AO27 y AO28 aportaron USD 4.000 millones, pero la suba de tasas de interés obligó a frenar las emisiones del AO29 y una parte de esos dólares quedó pendiente.
Ese freno generó dudas sobre el cumplimiento de la meta anual y, sobre todo, sobre las previsiones para 2027, un año electoral en el que el ministro pretende conseguir USD 5.000 millones.
Lo que ya entró y lo que falta
En lo que va de 2026, el Gobierno consiguió préstamos por USD 3.200 millones respaldados por acreedores oficiales. De ese total, USD 2.000 millones corresponden a un crédito con garantía del Banco Mundial y USD 1.200 millones al respaldo del BID.
La estimación oficial para ese rubro era de USD 4.000 millones, por lo que queda un remanente de USD 800 millones. El CAF y Fonplata ya aprobaron garantías para esas operaciones, aunque los préstamos todavía no se concretaron.
El FMI informó que el Gobierno avanza en la obtención de otros USD 1.000 millones antes del cierre del año. El organismo sostuvo que el programa económico continuó con resultados favorables pese a un contexto global más complejo.
"El programa económico continuó con resultados favorables", señaló el FMI en su comunicado.
La apuesta para el año que viene
Fuentes del Ministerio de Economía indicaron que el programa de 2027 puede incorporar nuevos préstamos con garantías de organismos internacionales. La idea se apoya en el uso que ya se hizo de ese mecanismo este año con el Banco Mundial y el BID.
En la cartera consideran que los créditos garantizados pueden sumarse a la planificación del próximo año si el instrumento sigue mostrando resultados favorables. Según la información recogida en torno a las operaciones de 2026, son pocos los países que recurren a este tipo de financiamiento.