Eddie Hearn confirmó que en los próximos días mantendrá una reunión con Dana White, presidente de la UFC, para analizar la factibilidad de que este último intervenga en la organización del esperado choque entre Tyson Fury y Anthony Joshua en Londres.

Posibles alianzas y obstáculos

Según Hearn, el contrato vigente de Joshua impide que terceros se involucren sin su autorización, lo que complica la inclusión de White.

"Según el acuerdo, no está permitido que él participe directamente", señaló Hearn.

A pesar de la restricción, el promotor dejó abierta la puerta a una colaboración que pudiera aportar valor al evento, a los peleadores y a Matchroom.

"Si encontramos una forma de que Dana aporte algo positivo al combate, lo discutiremos", añadió.

White, por su parte, había anunciado su interés en el combate, pero no asistió a la rueda de prensa previa, prefiriendo concentrarse en su propia serie de talentos.

La disputa entre ambos ejecutivos se intensificó tras la designación de White como socio del evento en un comunicado oficial, lo que Hearn calificó como una propuesta mal planteada.

"La manera en que se presentó la idea no coincidió con nuestras expectativas", afirmó.

Hearn también recordó que la relación con White ha sido conflictiva, pero subrayó que la decisión final dependerá de los resultados de la próxima conversación.

Próximos pasos

Tras la reunión, ambas partes evaluarán si la participación de White puede integrarse sin vulnerar los términos contractuales y sin afectar la estrategia de Matchroom. La fecha exacta del combate sigue sin confirmarse, pero la expectativa de los fanáticos permanece alta.

Cierre: La controversia refleja la complejidad de combinar intereses de diferentes promotores en un mismo evento, y la respuesta de White se conocerá una vez concluida la negociación.