En la primera mitad de septiembre, dos de los principales productores de equipos agrícolas de Armstrong, Santa Fe, concluyeron operaciones de financiamiento en el mercado de capitales, evitando la vía bancaria.

Crucianelli utiliza un fideicomiso financiero

La empresa familiar fundada en 1956 por Nazareno Crucianelli, ahora dirigida por la tercera generación, lanzó dos series de títulos. La primera, denominada VDFA, ascendió a $5.650.000 con una tasa del 8,5% anual y vencimiento a mediados de 2028; la segunda, VDFB, fue de $400.000, con un interés del 10% y vencimiento unas semanas después. Ambas se emitieron en dólares mediante el mecanismo de “dólar MEP”. La licitación se realizó el 1 de septiembre y la entrega de fondos el 3 de septiembre.

"La respuesta es la innovación", afirmó Gustavo Crucianelli, frente a la competencia de maquinaria usada importada.
"Tenemos los pantalones largos", comentó Raúl Crucianelli al inaugurar su stand en la exposición internacional de equipos.

Gimetal opta por una obligación negociable PyME

Especializada en tolvas y sembradoras de arroz, Gimetal eligió una obligación negociable por 1.000 millones de pesos, con plazo de 30 meses. El capital se amortiza en cuatro cuotas semestrales a partir del primer año, mientras que los intereses, calculados sobre la tasa de referencia TAMAR más un margen, se pagan trimestralmente. La operación cuenta con una garantía adicional de un fondo fiduciario. La licitación tuvo lugar el 8 de septiembre y la integración, es decir, el pago definitivo, el 10 de septiembre.

"La demanda empezó a traccionar", señaló Gustavo D´uva, director de Gimetal, al observar una mejora gradual en el mercado.

Un sector que busca alternativas de financiamiento

Estas dos emisiones se suman a una tendencia creciente entre los fabricantes de maquinaria agrícola de la región, que en los últimos meses han recurrido a instrumentos de capital nacional para financiar su expansión. En abril, la empresa Apache, también de Armstrong, colocó una obligación negociable por 3,9 millones de dólares a dos años, marcando el inicio de esta dinámica.

El recurso obtenido permitirá a ambas compañías reforzar su producción y afrontar la creciente competencia, sin depender de los créditos bancarios tradicionales.