El Grupo Dia presentó los resultados del primer semestre con un panorama dispar para su operación en la Argentina. La compañía consiguió reducir parcialmente sus pérdidas operativas, mejoró algunos indicadores de eficiencia y fortaleció su posición de caja, aunque todavía no logró volver a la rentabilidad y sus ventas continúan retrocediendo en volumen.
La filial argentina obtuvo ventas brutas por 722 millones de euros durante el primer semestre del año, lo que representó una caída del 12,4 por ciento respecto del mismo período del año anterior. La compañía explicó que ese resultado estuvo influido por la fuerte apreciación del euro frente al peso argentino, que alcanzó el 37,4 por ciento durante el período analizado.
Medidas en moneda local, las ventas crecieron un 20,3 por ciento, aunque esa mejora respondió principalmente al efecto de los precios. En términos físicos, el volumen comercializado volvió a disminuir un 4,6 por ciento durante el semestre y un 4,3 por ciento en el segundo trimestre, una señal de que los consumidores siguen comprando menos productos que un año atrás.
Ventas y participación de mercado
La empresa destacó algunos avances internos que permitieron reducir parcialmente el deterioro operativo de la compañía. Entre los indicadores positivos sobresale una mejora de 10 puntos básicos en la participación de mercado, según las mediciones de Nielsen IQ, y un incremento de 30 puntos básicos en el margen de EBITDA ajustado.
Sin embargo, esa mejora todavía no alcanzó para devolver la rentabilidad al negocio argentino. El EBITDA ajustado permaneció en terreno negativo, con un margen de -0,2 por ciento, lo que refleja que la operación continúa generando pérdidas antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones.
Posición financiera
Uno de los datos que la compañía presentó como una fortaleza fue su posición financiera. Dia Argentina cerró el semestre con una caja neta positiva de 40 millones de euros, sin endeudamiento financiero, una situación que le permite sostener la operación aun en un escenario de consumo deprimido.
El CEO global de Dia, Martín Tolcachir, fue consultado sobre versiones de una posible desinversión en el país y eligió no profundizar sobre el tema. Sin embargo, buscó transmitir una señal de continuidad al asegurar que la empresa está enfocada en sostener la operación en Argentina y aprovechar una eventual recuperación del consumo cuando las condiciones macroeconómicas lo permitan.