En 2005 Gilda Torres y su familia adquirieron el predio El Cortijo, situado en Miguel Riglos, La Pampa, marcando el inicio de una conversión de la importación de materiales de impresión a la producción ganadera.

Los primeros pasos en el campo

La familia, con trayectoria empresarial pero sin raíces agrícolas, empezó trabajando con los novillos que se invernaban en la zona, una práctica típica del oeste pampeano.

Expansión y apuesta genética

Cuatro años después, en 2009, incorporaron el establecimiento La Marianita, lo que les permitió criar sus propios terneros y cerrar el ciclo productivo. Con la necesidad de contar con madres de calidad, orientaron su programa hacia la genética Angus, priorizando animales rústicos, longevos y con alta capacidad materna. > "No venimos de una familia del campo, fuimos entrando poco a poco", explicó Gilda Torres.

Éxitos en la pista y próximos remates

El proyecto alcanzó notoriedad cuando la hembra Géminis obtuvo el título de Gran Campeón Hembra Angus en la exposición de Palermo durante dos años consecutivos, un logro que la familia recuerda con gran emoción. > "Hoy no me imagino sin esta actividad", afirmó la empresaria.

Para el próximo remate, la cabaña ofrece vaquillonas Angus preñadas, pensadas para productores que buscan incorporar genética de punta y vientres listos para producir. La propuesta incluye plazos de 90 días o cinco cuotas, financiación a 180 días y descuentos por pago al contado, condiciones que ya se aplicaron en ventas donde se presentaron cientos de animales.

Con esta evolución, Campos de Torres cerró el círculo: partió de la importación de insumos para impresión, se instaló en la ganadería de novillos y hoy se consolida como referente de la cría Angus en la región pampeana.