En agosto de 2026 el sector de créditos prendarios para la compra de vehículos realizó 32.886 operaciones, según la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara). Eso implica un descenso del 16,6% respecto a agosto de 2025, pese a un leve aumento del 0,9% frente al mes anterior.

Detalle de las operaciones

De ese total, 22.439 correspondieron a autos 0 km, lo que equivale al 49,9% de los patentamientos del mes, pero representó una caída del 14,2% frente a las 26.144 unidades del mismo período del año anterior. En el acumulado de enero a agosto, se contabilizaron 184.007 vehículos financiados mediante prenda, lo que constituye el 47,8% del total de 385.091 ventas.

En el segmento de usados, se registraron 10.447 préstamos en agosto, apenas el 6,7% de las transferencias del mes, y una disminución del 21,4% respecto a agosto de 2025. El acumulado de operaciones de segunda mano entre enero y agosto alcanzó 76.743, un 26% menos que el mismo período del año anterior, cuando fueron 103.700.

"La financiación no se enfrió por falta de oferta de las terminales o de las financieras de las marcas; al contrario, la activación comercial se ha intensificado", explicó el analista económico Darío Rubinsztein.

Factores que frenan la demanda

Rubinsztein indica que la contracción de la demanda se debe a la reducción del ingreso disponible de los hogares. "Estas familias no han logrado recomponer su poder adquisitivo en una carrera incesante contra la inflación, que aunque descendió, sigue por encima del 30% interanual", sostuvo.

El crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) se mantiene en torno al 2%, concentrado en los sectores de pesca, minería y agro. El resto de la población, incluidos los trabajadores por cuenta propia, no cuenta con los recursos necesarios para asumir un crédito prendario, salvo que el vehículo sea esencial para su actividad laboral.

"Solo podrían evaluarlo si consideran el auto un activo indispensable para su trabajo", añadió Rubinsztein.

Otros elementos que inciden son el alza del precio del petróleo, que pasó de US$70 por barril en febrero a cerca de US$110 actualmente, y el creciente endeudamiento de los hogares, que limita la capacidad de asumir nuevas obligaciones crediticias.

Perspectivas y contexto electoral

El analista advierte que la incertidumbre generada por las elecciones presidenciales de 2027 ya está influyendo en la decisión de los consumidores. "La expectativa de cambios políticos a partir del 24 de octubre de 2027 hace que la gente sea más cautelosa al contratar un crédito a largo plazo", puntualizó.

En conjunto, estos factores explican la caída sostenida del crédito automotriz, pese a los esfuerzos de las marcas por mantener activas sus plantas y ventas.