La red provincial de Salas Cuna de Córdoba cumple una década y lo celebró con un acto encabezado por el gobernador Martín Llaryora, junto a la secretaria General de Salud y Desarrollo Humano, Liliana Montero. En el encuentro se presentó la segunda edición de MIPI “Mi Primer Programa de Salud”, una propuesta pedagógica que busca acompañar a las familias en la promoción de hábitos saludables.
Del acto participaron 1.200 educadoras que trabajan en 150 salas cuna y Centros de Cuidado Infantil (CCI) de la ciudad Capital y en más de 60 salas cuna de la Región Metropolitana. Todas ellas acompañan la crianza de niñas y niños de entre 45 días y 3 años.
Qué aporta MIPI
La nueva edición de MIPI llega con guías, cuentos y actividades planificadas para que las educadoras trabajen junto a las familias. El año pasado el programa se extendió a todos los jardines maternales de la ciudad Capital y recibió un reconocimiento del Consejo de Médicos de la Provincia por su aporte a la salud comunitaria.
Con este lanzamiento, la Provincia ratifica su decisión de sostener y ampliar las políticas para la primera infancia.
Las palabras de Llaryora
Durante el acto, el gobernador valoró la continuidad del programa y recordó que su puesta en marcha en toda la provincia fue impulsada por el diputado nacional Juan Schiaretti y la senadora nacional Alejandra Vigo.
“Hay una política de Estado que se llama Salas Cuna y que permite no solo cuidar a los niños, sino también desarrollar una política educativa y sanitaria que impulsa a Córdoba hacia adelante”, sostuvo Llaryora.
El mandatario también subrayó el trabajo conjunto más allá de las diferencias políticas o religiosas: “Nos une un solo objetivo, que es cuidar a todos los cordobesitos del futuro”.
En esa línea, vinculó la educación temprana con los resultados escolares. “Si nosotros educamos antes a nuestros niños, ellos ganan en socialización. Se socializan antes y se obtienen mejores resultados”, afirmó, y mencionó los buenos desempeños de la provincia en las evaluaciones Aprender y PISA.
Un espacio de contención en los barrios
Llaryora destacó además el rol social de las Salas Cuna en aquellas localidades donde son la única presencia institucional. Según el gobernador, estos espacios permiten que muchas madres puedan estudiar o salir a trabajar con la tranquilidad de que sus hijos están cuidados.
“El éxito de estos espacios radica en la confianza de las madres en cada educadora, ya que les transmiten tranquilidad”, señaló.
Y agregó: “Si no existieran las Salas Cuna, muchas madres de nuestros barrios no podrían desarrollarse”.
Una política que cumple una década
La red provincial de Salas Cuna nació con el objetivo de acompañar a las familias en el cuidado y la crianza de los más chicos. Diez años después, el Gobierno provincial la presenta como una política de Estado que combina educación, salud y contención social, y que ahora suma una nueva herramienta para trabajar los hábitos saludables desde los primeros meses de vida.