El fin de semana pasado, la actriz China Suárez y el delantero Mauro Icardi se instalaron en el complejo hotelero Xcaret, en Playa del Carmen, México, junto a los tres hijos de la actriz —Rufina, Magnolia y Amancio— y a su madre.

El conductor Rodrigo Lussich confirmó al aire que el grupo estaba formado por los niños y la madre de Suárez, después de una escala en Miami.

El itinerario original preveía la presencia de las hijas de Icardi, Francesca e Isabella, pero la madre del futbolista, Wanda Nara, no firmó el permiso necesario, según explicó Lussich.

Tensión en el resort

Un testigo alojado en el mismo edificio relató que Suárez mostró una actitud molesta y reprendió a los niños. > "Venía muy enojada retando a los pibes", indicó la fuente.

Al mismo tiempo, Icardi fue percibido caminando con gesto de fastidio. > "Mauro caminaba fastidiado al frente", comentó otro testigo.

Motivos deportivos y profesionales

La visita también tuvo un objetivo futbolístico: la panelista Natalie Weber explicó que Icardi sostuvo dos encuentros con clubes mexicanos, sin revelar nombres, buscando oportunidades en una liga que, según Pallares, ofrece buenas condiciones económicas.

Pallares añadió que México representa una alternativa rentable para el delantero, ya que "se hace dinero, familia" y no implica el aislamiento típico de otras ligas.

Reacción en redes

Icardi utilizó sus redes sociales para difundir dos imágenes de Suárez en la piscina del resort, donde aparece en bikini junto al borde del agua, con sombrillas y techos de paja como fondo.

La polémica alrededor de la pareja sigue alimentando la atención mediática, mientras se espera la confirmación de los posibles contactos con los clubes mexicanos.