Checo Pérez, piloto mexicano que compite para Cadillac en la Fórmula 1, se alista para el próximo Gran Premio de México en el Autódromo Hermanos Rodríguez. Con 298 carreras disputadas, el corredor afirma estar más cerca del final que del inicio de su trayectoria y espera alcanzar los 300 Grandes Premios en su país natal.
Un hito en casa
"El Gran Premio de México será muy especial para mí. Sé que estoy más cerca del final, por eso quiero disfrutar cada momento", declaró Pérez durante la presentación de una edición limitada de la camioneta Escalade de Cadillac.
El modelo, valorado en más de cuatro millones de pesos, se lanzará en una serie de 11 unidades, número que coincide con el dorsal que lleva el piloto en la pista.
La afición y la nueva realidad
"Los seguidores están acostumbrados a verme pelear por podios. Ahora la situación es distinta, pero ellos lo comprenden y siguen apoyándome", explicó Pérez en una conferencia de prensa.
El cambio de escudería, de Red Bull a Cadillac, marcó la incorporación del equipo estadounidense a la parrilla en 2026 como el undécimo participante de la categoría. Pérez reconoce que los resultados serán diferentes, pero valora el respaldo de la afición mexicana.
Mirando hacia el futuro
Pérez espera que la carrera en México sea un punto culminante antes de cerrar su etapa en la máxima categoría. "Quiero compartir este momento con mi familia y con la gente que me ha apoyado durante todos estos años", afirmó.
El piloto también destacó la importancia de que México siga albergando la Fórmula 1, calificándola de "privilegio" y subrayando que el país se proyecta como un escenario mundial.
"Disfrutemos porque somos afortunados de tener la F1 aquí. En unos años la extrañaremos", concluyó.
Con la meta de los 300 Grandes Premios a la vista, Pérez busca cerrar su carrera con la celebración que solo su tierra puede ofrecer.