En varias jurisdicciones argentinas, entre ellas Mendoza y la red de autopistas de la Ciudad de Buenos Aires, el chaleco reflectivo se exige como equipamiento obligatorio en el vehículo, pese a que la normativa nacional no lo contempla.
Variaciones entre provincias
La normativa nacional solo obliga a portar un extintor vigente y balizas triangulares. Cada provincia decide si añade requisitos adicionales; en Mendoza la ley obliga a disponer de un chaleco, sin precisar cuántos, mientras que en la zona de autopistas porteñas la exigencia es similar.
Uso correcto del chaleco
Una práctica frecuente es guardar el chaleco en el baúl, lo que dificulta su puesta rápida ante una parada inesperada. Lo ideal es ubicarlo dentro del habitáculo, a la mano, para poder colocarlo antes de descender del auto.
"Es recomendable llevar tantos chalecos como asientos tenga el auto", señaló Fabián Pons, presidente de OVILAM.
Recomendaciones de los especialistas
Pons insiste en que, aunque la normativa no lo obligue, cada ocupante debe contar con su propio chaleco. En caso de pinchazo o avería, todos los pasajeros deben poder bajarse y ser visibles de inmediato.
Los beneficios son claros: mayor visibilidad nocturna, bajo lluvia, niebla o en tramos con escasa iluminación; y una detección más rápida por parte de conductores, servicios de emergencia y policías.
Próximos pasos
Organismos de seguridad vial siguen evaluando la posibilidad de uniformizar la exigencia a nivel nacional, con el objetivo de reducir incidentes en rutas de alta velocidad.