Un estudio titulado Observatorio Vial 2024, elaborado por Autopistas del Sol y Autopistas del Oeste, mostró que alrededor del 60 % de los automovilistas que circulan por las principales rutas de la Argentina no activan la luz intermitente al cambiar de carril.

Magnitud del incumplimiento

Los datos indican que en las trazas analizadas, el 54 % y el 58 % de los conductores, respectivamente, dejaron de usar el guiño al pasar de carril. Esta práctica contraviene la Ley Nacional de Tránsito (artículo 42, inciso F), que obliga a señalizar la intención de maniobra.

Qué indica la psicología

Especialistas en psicología afirman que la omisión del guiño no es solo un descuido; está relacionada con rasgos de personalidad como baja empatía, alto egocentrismo e impulsividad. Según estos expertos, la conducción es una actividad colectiva que requiere respeto por las normas para evitar incidentes.

Causas y riesgos

Los profesionales coinciden en que la falta de hábito y la distracción son los motivos principales. Muchos conductores creen erróneamente que "no es necesario porque no hay vehículos detrás", subestimando la función preventiva del guiño. Esta percepción aumenta el riesgo de colisiones, sobre todo con motociclistas que circulan entre carriles, una maniobra que ya infringe la normativa.

El uso correcto del guiño permite anticipar la maniobra y reducir la probabilidad de choques, protegiendo tanto a automovilistas como a motoristas.