Según el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), entre diciembre de 2025 y julio de 2026 el país perdió 100.262 puestos de trabajo formal. El censo de trabajadores pasó de 12.852.466 a 12.752.204, lo que representa una disminución del 0,8 %.

El sector privado fue el más afectado. Los asalariados de empresas privadas descendieron de 6.172.323 a 6.106.796, una pérdida de 65.527 puestos (-1,1 %). En el ámbito público la caída fue menor: de 3.395.020 a 3.385.028, con 9.992 empleos menos.

Caída en el empleo privado

Dentro del sector privado, la mayor parte de los despidos se concentró en dos actividades. La industria manufacturera redujo su plantilla en 26.157 trabajadores (-2,3 %). El comercio y reparaciones perdió 24.008 puestos (-1,9 %). Juntas, estas dos ramas suman 50.165 empleos, más del 75 % del total de la caída privada.

Otros rubros también retrocedieron, aunque con menor magnitud: transporte, almacenamiento y comunicaciones perdió 8.770 puestos; la intermediación financiera bajó 4.585 empleados (-3,1 %); la pesca redujo su fuerza laboral en 816 puestos (-5,4 %). La construcción apenas se movió, con una pérdida de 520 empleos (-0,1 %).

En contraste, algunas áreas registraron incrementos modestos. La agricultura, ganadería, caza y silvicultura sumó 3.433 trabajadores; la extracción de minas y canteras añadió 1.219 puestos; y el sector inmobiliario incorporó 699 nuevos empleados. Ninguno de estos crecimientos compensó la pérdida acumulada en manufactura y comercio.

Variaciones por provincia

El mapa provincial muestra que solo cinco jurisdicciones registraron aumentos netos. Neuquén lideró con 6.909 empleos nuevos (+4,6 %). Le siguieron Río Negro (+2.245), Tucumán (+1.070), La Rioja (+494) y Catamarca (+333). Las restantes 19 provincias experimentaron descensos.

Entre los territorios con mayor caída porcentual, Tierra del Fuego encabezó la lista con una reducción del 8,9 %, equivalente a 3.009 puestos perdidos, en un contexto donde la manufactura fue la actividad más afectada a nivel nacional.

Los trabajadores independientes mostraron resultados mixtos: se perdieron 15.334 empleos autónomos y 32.295 monotributistas sociales (-12,8 %). Sin embargo, el monotributo registró un aumento de 22.711 trabajadores, amortiguando parcialmente la contracción general.

En el sector de hogares particulares, la variación fue casi nula, con una incorporación de 175 puestos formales durante el mismo periodo.