El piloto español Carlos Sainz, de Williams, expresó dudas sobre la viabilidad de cerrar la temporada de Fórmula 1 en Oriente Medio, declaraciones realizadas antes del Gran Premio de Estados Unidos, programado para este fin de semana.

"Me resulta muy difícil estar tan seguro en este momento", dijo Sainz, quien también forma parte de la directiva de la GPDA.

Posición de la FIA y la F1

El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, reiteró que la agenda está confirmada y que la temporada concluirá con las pruebas previstas en Qatar el 29 de noviembre y en Abu Dabi el 6 de diciembre, a pesar de la inestabilidad regional.

El director ejecutivo de la categoría, Stefano Domenicali, respaldó esa visión al afirmar que el calendario está sellado, aunque mantuvo el circuito de Imola como alternativa en caso de que sea necesario sustituir la última carrera.

Reacciones de los pilotos

Sainz, consciente de la volatilidad del entorno, señaló que los organizadores disponen de información que los equipos no poseen y que, si la FIA garantiza seguridad, los pilotos deberán acatar la decisión.

"Confío en que tomarán la decisión correcta cuando llegue el momento", agregó.

Por su parte, George Russell de Mercedes, mostró confianza en la autoridad de la FIA y la F1, indicando que no percibe riesgos inmediatos para los pilotos.

"Hay personas más informadas que yo que decidirán lo que corresponde. No creo que se ponga en peligro ninguna vida", afirmó.

Antecedentes de la temporada

Las pruebas de Bahréin y Arabia Saudí fueron anuladas en abril tras el estallido del conflicto en la región; la carrera de Bahréin se reprogramó y se celebró en Malasia en septiembre.

El escenario sigue siendo incierto y los organizadores mantienen la vigilancia para posibles ajustes antes de la recta final del campeonato.