Durante la jornada Perspectivas Agrícolas, celebrada en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Cleber Oliveira Soares, secretario ejecutivo del Ministerio de Agricultura y Pecuaria de Brasil, anunció que Brasil está dispuesto a adquirir fertilizantes producidos en Argentina.

Dependencia de importaciones

Brasil consume alrededor de 50 millones de toneladas de fertilizantes NPK al año y importa el 92 % de ese volumen. La mayor parte proviene del hemisferio norte, especialmente de Canadá, Rusia, China, Bielorrusia y Estados Unidos, mientras que el resto llega de África y Oriente Medio.

"Brasil está preparado para absorber lo que Argentina produzca", afirmó Oliveira Soares.

Precios de la urea y del fósforo

Este año, el costo de la urea se disparó en Brasil, alcanzando un aumento de 500 % en apenas seis meses, consecuencia del conflicto entre EE. UU. y Irán. Ante esa presión, Brasil buscó proveedores en África y China.

"Los precios de la urea crecieron como 500 % en seis meses", señaló el funcionario.

El país también enfrenta un déficit de 5 millones de toneladas de fósforo. El ministro brasileño André de Paula negoció recientemente un acuerdo con Marruecos para asegurar 3,8 millones de toneladas para la próxima campaña.

Potencial argentino

Oliveira Soares resaltó que Argentina posee recursos de gas y potasio, especialmente en la zona de Vaca Muerta y en la cuenca del río Colorado, entre Mendoza y Neuquén. Brasil necesita aproximadamente 16 millones de toneladas de potasio al año, gran parte de las cuales importa de Rusia y Bielorrusia.

"Ustedes tienen lo que necesitamos de potasio. Estamos cerca de ustedes", indicó.

Proyectos de producción local

El secretario de Agricultura argentino, Sergio Iraeta, coincidió en la necesidad de ampliar la producción nacional. Mencionó el proyecto de Pampa Energía para una planta de urea en Bahía Blanca, cuya inversión supera los US$2,7 mil millones y tendría una capacidad de 2,1 millones de toneladas anuales, con Brasil como principal mercado.

Esta iniciativa podría reducir la dependencia brasileña de importaciones y abrir una nueva cadena de suministro entre ambos países.