El jueves 4 de noviembre de 2026 los bonos en pesos argentinos experimentaron un salto inesperado, con alzas que alcanzaron 4,5% en la jornada. El movimiento se dio en el mercado de bonos de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BYMA) después de que se detectaran órdenes de compra sostenidas al cierre de la sesión cambiaria.
Origen del salto
Los operadores comenzaron a intercambiar mensajes buscando explicar la brusca subida. Según el analista Martín de la Fuente de Bavsa, la mayor parte del volumen provino de una intervención oficial destinada a preparar la primera licitación de deuda que se realizará la próxima semana. > "La sensación es que el equipo económico (BCRA, FGS o el Tesoro) salió a comprar este tipo de papeles de cara a la licitación de noviembre", explicó.
Magnitud del volumen
En promedio, la renta fija en pesos moviliza alrededor de $1 billón al día; sin embargo, en esta jornada se negociaron más de $3 billones, un récord histórico en la plataforma BYMA. De ese total, casi dos tercios correspondieron a los bonos duales CER/TAMAR, según De la Fuente. El analista Juan Manuel Palacios confirmó la intensidad de la acción: > "Muy fuerte la intervención para levantar el precio de los bonos CER y duales de mayor plazo".
El bono CER/TAMAR 2030 pasó de rendir TAMAR+11,1% a TAMAR+10%, mientras que el Dual 2029 mostró un aumento similar de precios y volúmenes, como señaló Salvador Vitelli de Romano Group. > "Explotado el volumen operado en duales (y también algún CER) hoy", indicó.
Implicancias para la licitación
Los operadores estiman que la compra oficial inyectó aproximadamente $2 billones al mercado, lo que ya provocó una caída de las tasas de corto plazo, que habían superado el 30% anual y cerraron alrededor del 22% al término del día. La medida parece buscar estabilizar la curva de tasas antes de la emisión de deuda que el Gobierno debe afrontar este mes, cuyo vencimiento asciende a $40 billones.
Se espera que la estrategia continúe la próxima semana para mantener la oferta de bonos en pesos a niveles de tasa que, tras la última oleada de ventas privadas, resultaban difíciles de alcanzar. La expectativa es que, si el apetito del mercado se reaviva, estas operaciones de apoyo podrían repetirse.