Boca arrancó la serie semifinal de la Copa Sudamericana con una derrota en casa. Este martes, en La Bombonera, el Xeneize perdió 1-0 ante Vasco da Gama por el partido de ida y quedó con la obligación de revertir el resultado en Brasil para meterse en la final.

El único gol del encuentro lo convirtió Adson, a los 25 minutos del primer tiempo, tras un centro desde la derecha que encontró desprotegida el área local. La ausencia de Leandro Paredes, baja por lesión, se notó en la organización del equipo: el capitán no estuvo para ordenar la salida y Vasco explotó ese costado durante buena parte del partido.

Un partido que cambió con la expulsión

A los 64 minutos llegó el momento que parecía inclinar la balanza. Andrés Gómez, autor de la asistencia en el gol, vio la roja después de recibir dos amarillas en apenas cinco segundos: primero por demorar un tiro libre y después por empujar al árbitro. Vasco se quedó con diez y Boca se fue con todo en busca del empate.

Con un hombre más, el Xeneize arrinconó a su rival y acumuló situaciones. Valencia probó de cabeza, Villa estrelló un remate en el palo y sobre el cierre un centro rasante de Blanco cruzó toda el área sin que nadie alcanzara a empujarla. El gol no llegó y la serie quedó cuesta arriba.

Lo que viene

Boca está obligado a ganar en Brasil para seguir con vida en la Copa Sudamericana. La revancha se jugará en condición de visitante y el equipo argentino necesitará al menos un triunfo para forzar la definición o dar vuelta la serie. La final del torneo continental espera al ganador de este cruce.