Una mujer de la localidad cordobesa de Las Arrias denunció una estafa que, según los cálculos de los denunciantes, supera los 20 millones de pesos. La causa quedó en manos de la Fiscalía, que ya imputó a una persona por el hecho.
El vínculo entre ambas era de confianza: la acusada formaba parte del círculo íntimo de la familia y, de acuerdo a la denuncia, se valió de esa cercanía para acceder a las claves bancarias de la presunta víctima. El argumento que habría esgrimido era ayudar con trámites digitales.
Cómo habría operado
Con esos datos en su poder, la imputada habría pedido préstamos millonarios a nombre de la víctima, girado dinero a cuentas propias y también se habría quedado con su sueldo y con mercadería.
La Fiscalía tiene en su poder comprobantes y registros de transferencias que, según el expediente, vinculan directamente a la acusada con las maniobras. Por ahora, la mujer está imputada y la investigación continúa.