El debate por los biocombustibles volvió a quedar estancado en la Cámara de Diputados. A fines de octubre, un proyecto con media sanción del Senado no avanzó en una reunión plenaria de las comisiones de Energía, Presupuesto y Agricultura. El argumento que volvió a aparecer fue la defensa de las "pymes" elaboradoras de biodiésel, una categoría que, según los números del propio sector, no refleja la realidad del mercado.
La iniciativa busca cambiar las reglas de la Ley 27.640, que fija un tope de 50.000 toneladas anuales por empresa abastecedora del cupo interno. El problema es que la norma habla de plantas individuales y no de grupos controlantes. Así, un mismo holding puede sumar varias firmas y superar ese límite sin infringir la ley.
Un tercio del cupo en pocas manos
El caso más claro es el del Grupo Bahía Energía (GBE), de la familia Bojanich. Controla ocho elaboradoras de biodiésel: Biobahía SA, Bio Ramallo SA, Biobin SA, Biocorbas SA, Refinabio SA, Biobal Energy SA, Diferoil SA y Colalao del Valle SA. Si se toma la distribución de julio pasado, ese conjunto concentró el 34,1% del cupo total, con 25.320 toneladas.
El proyecto que quedó frenado incorpora la figura de "grupo económico" y establece que ninguno podrá quedarse con más del 10% del cupo. Esa es la modificación que generó resistencia en el Congreso, donde diputados de Unión por la Patria, con respaldo del PRO y la UCR, insistieron en el impacto sobre las pymes.
Un holding que excede el biodiésel
GBE no se limita a los biocombustibles. El grupo emplea a más de 2.000 personas en distintas actividades. Entre sus firmas aparecen Harinas Bajo Hondo, que opera dos molinos harineros, y La Nueva Sirena, una cadena de panaderías. También posee más de 10.000 hectáreas propias para agricultura y ganadería.
El holding es socio mayoritario del Bingo de Bahía Blanca, con 600 máquinas tragamonedas, e integra el Grupo Midas, que administra 1.200 máquinas en los bingos de Ciudadela, Caseros, Merlo y Hurlingham. Además participa en Crown Casino, que controla siete salas con 1.500 máquinas en Río Negro.
Los otros jugadores del cupo
El segundo lugar en concentración corresponde a Essential Energy Holding, de las familias Pucciariello y Bolzán. Reúne a Bio Nogoyá SA, Héctor A. Bolzán y Cía. SRL, Establecimiento El Albardón SA y Rosario Bioenergy SA, que en conjunto manejan el 15,3% del cupo interno. Junto a YPF, Essential Energy formó Santa Fe Bio, que invierte 400 millones de dólares para producir SAF (biodiésel sostenible para aviación) y HVO (biodiésel hidrotratado) en el complejo industrial de San Lorenzo, Santa Fe.
Más atrás aparecen Unitec Bio, el brazo agroindustrial de Corporación América Internacional, el holding de Eduardo Eurnekian, y Explora S.A., controlada por el grupo Endriven, que también tiene a GasMeridional, C3Plus, FuelsMeridional y AgroMeridional.
El proyecto sigue sin tratamiento en Diputados. La discusión sobre cómo se reparte el cupo de biodiésel queda, por ahora, en suspenso.