BC Partners Credit, firma de inversión con sede en Londres, anunció una inyección de 300 millones de dólares para rescatar a LIV Golf, bajo la condición de que un juez de Nueva York la apruebe.

El acuerdo llega un mes después de que el circuito solicitara la protección por bancarrota en la corte de Manhattan.

La inyección financiera

La suma busca crear una estructura financiera sólida y sostenible de cara a la temporada 2027. El proyecto, denominado LIV 2.0, depende de la autorización judicial prevista para el 14 de octubre.

Cambios para los jugadores

En la nueva fórmula, los golfistas pasarían a ser copropietarios tanto del circuito como de los equipos, y participarían en el diseño de la competición.

"Otorgar a los jugadores una participación real y activa en la liga y los equipos es una oportunidad única en el golf profesional", señaló Ted Goldthorpe, director de BC Partners Credit.
"Creemos firmemente en el futuro de esta liga y en la oportunidad de construir algo singular junto a nuestros jugadores", afirmó Scott O'Neil, CEO de LIV Golf.

Figuras clave y plazos críticos

Entre los nombres vinculados al proyecto están Jon Rahm y Bryson DeChambeau, que aún no confirmaron si permanecerán en el nuevo esquema. Rahm es el mayor acreedor de la entidad, con 7,4 millones de dólares pendientes según la documentación de la quiebra.

Los jugadores disponen hasta el 25 de octubre para comunicar su decisión sobre la participación en LIV 2.0. Una audiencia judicial el 14 de octubre decidirá si se aprueba el plan de reestructuración.

Si el juez autoriza la inversión, el circuito tendría los recursos necesarios para lanzar la temporada 2027 bajo el modelo propuesto.