Un problema creciente
La degradación de los suelos es un tema que preocupa al sector agrícola desde hace años. A pesar de ser líderes en sistemas conservacionistas, la pérdida de nutrientes y la disminución del carbono orgánico son problemas comunes en muchos ambientes agrícolas.
El INTA y la Secretaría de Agricultura han lanzado una guía técnica para ayudar a productores y asesores a diagnosticar y recuperar suelos dañados. La guía ofrece criterios para identificar grados de degradación, seleccionar indicadores y definir prácticas de manejo.
Una herramienta práctica
La guía es el resultado de un trabajo conjunto entre organismos públicos, productores y empresas. Según el presidente del INTA, Nicolás Bronzovich, "la publicación es más que un documento técnico, es una metodología basada en la mejora continua y el seguimiento de indicadores".
"La degradación de los suelos amenaza la seguridad alimentaria mundial", afirmó el académico Roberto Casas.
La guía reúne recomendaciones sobre diagnóstico, recuperación de la fertilidad, reposición de nutrientes y manejo del carbono. El objetivo es que cada establecimiento pueda elaborar un plan progresivo y medible para recuperar la funcionalidad de sus suelos.
Un desafío para el sector
La degradación de los suelos requiere respuestas construidas entre la ciencia, las políticas públicas, las redes de productores y el sector privado. La guía es un paso importante hacia la recuperación de los suelos y la mejora de la productividad agrícola.