El INTA, a través del Laboratorio de Aves del IVIT y en colaboración con Laboratorios INMUNER, obtuvo recientemente la autorización del Senasa para comercializar una vacuna atenuada dirigida a la variante A13 de la bronquitis infecciosa aviar, presente en granjas del país desde su aislamiento en 2013.

Antecedentes de la enfermedad

La bronquitis infecciosa aviar es una infección viral que afecta la producción avícola a nivel mundial. En Argentina, más de veinte años de vigilancia identificaron cinco variantes genéticas; tres coinciden con cepas usadas en vacunas comerciales, pero dos, incluida la A13, carecían de formulaciones homólogas, generando pérdidas en pollos de engorde, ponedoras y reproductoras.

Desarrollo de la vacuna

Los investigadores evaluaron la cepa A13 en pruebas experimentales y constataron su baja patogenicidad, lo que la hizo apta para una vacuna atenuada. “Observamos que la cepa mostraba escasa capacidad patógena, lo que la convierte en una candidata idónea”, señaló Ariel Vagnozzi, del Laboratorio de Aves del IVIT.

"Las vacunas disponibles brindaban cierta protección, pero dejaban una ventana para la circulación del virus", explicó Vagnozzi.

Los ensayos compararon el nuevo candidato con las vacunas comerciales y demostraron un mayor nivel de control sobre la variante A13. A partir de esos resultados, INTA y INMUNER integraron sus avances hasta lograr el producto final, que ahora cuenta con la autorización sanitaria.

Impacto esperado

La nueva formulación protegerá a los polluelos contra cuatro enfermedades y reducirá riesgos como el retraso en el crecimiento, la menor eficiencia productiva y la aparición de infecciones bacterianas secundarias. Una mayor inmunidad debería traducirse en menores pérdidas económicas para los productores avícolas.

Se espera que la vacuna entre en el mercado en los próximos meses, ampliando la herramienta disponible para el control del virus en la industria nacional.