La Justicia cordobesa volvió a reunir este viernes a las partes del amparo que Emiliano Torres, docente de 48 años, presentó contra APROSS para que la obra social provincial cubra los estudios que sus médicos consideran urgentes. La audiencia se realizó al mediodía en la Cámara Contencioso Administrativa de 2.ª Nominación de la ciudad de Córdoba y terminó sin acuerdo sobre la práctica central: una punción lumbar con análisis de líquido cefalorraquídeo y paneles de anticuerpos.
El cuadro de Torres es complejo. Los profesionales que lo atienden sospechan una encefalitis autoinmune, aunque el diagnóstico todavía no está confirmado, y registran un deterioro cognitivo que avanza desde hace casi un año. Según los especialistas, el resultado de esa punción es determinante para cerrar el diagnóstico y definir cómo seguir con el tratamiento.
Qué cubre y qué no cubre la obra social
APROSS autorizó dos de las prácticas indicadas: una resonancia magnética con contraste y un electroencefalograma prolongado de sueño, que se harán con prestadores de la provincia de Córdoba. La esposa del docente, Marta Toledo, aclaró que esa cobertura no representa un trato especial para su marido.
"No es que le hicieron una excepción a Emiliano, se lo aprueban a todos los afiliados de APROSS", dijo Toledo.
El amparo, caratulado Expte. SAC N.º 14986123, se presentó el 22 de septiembre. En esa acción la familia pidió que la obra social garantice la totalidad de los estudios que los médicos tratantes señalaron como urgentes.
Por qué la familia llegó a la Justicia
Torres se atiende en el Hospital Córdoba y también en el FLENI, en Buenos Aires, donde buscaron una segunda mirada por la complejidad del cuadro. Ese instituto trabaja específicamente en neuroinmunología, el área que aborda este tipo de enfermedades.
"Era necesaria la interconsulta, porque acá no pudieron abordar la complejidad de la enfermedad", explicó Marta Toledo.
La mujer agregó que el equipo de neurología y neuroinmunología del Hospital Córdoba continúa asistiendo al docente en paralelo. Hasta el momento, APROSS no respondió públicamente a la postura de la familia ni al reclamo judicial. El caso sigue abierto y la práctica que los médicos consideran prioritaria continúa sin autorización.