El jueves, el humorista Agustín Rada contó en un programa de Eltrece que la puesta en escena de "Charlie y la Fábrica de Chocolate" le cobró una importante carga física, llegando a perder más de 6 kilos y a sentirse exhausto al cerrar la temporada.
"Estaba muy cansado", afirmó Rada durante la entrevista con Mario Pergolini y Evelyn Botto.
El ritmo agotador de la obra
Rada trabajó en la obra mientras alternaba grabaciones de "Otro Día Perdido". La producción exigía 17 funciones a la semana, con jornadas que llegaban a tres presentaciones diarias y un equipo de alrededor de 250 personas. Según el conductor, el artista minimizaba el impacto, diciendo que la pérdida de peso rondaba el kilo y medio, aunque los cercanos notaron un rostro demacrado.
Tras la última función, el comediante decidió iniciar terapia para reconocer los efectos del sobreesfuerzo. "Dejé de negarlo, básicamente", explicó.
Momentos memorables y la reacción del público chileno
Entre los recuerdos más intensos, Rada destacó una escena en la que un niño simulaba volar a 14 metros sobre la audiencia, acompañada de láseres que imitaban estrellas. Fue la cuarta producción de alta intensidad en su carrera y marcó el cierre de una convivencia de dos meses con el elenco.
En otro episodio, el humorista relató que, durante un festival en Talca, Chile, 150 000 espectadores lo abuchearon desde el saludo inicial. A pesar del rechazo, él y sus músicos cumplieron los 40 minutos pactados en el contrato, manteniendo la rutina bajo presión.
"Con los chicos nos la bancamos como unos campeones e hicimos cuarenta minutos", comentó Rada.
El artista recordó que colegas chilenos le habían advertido sobre la dificultad del evento, pero decidió presentarse de todos modos, enfrentándose a silbidos y insultos que describió con humor.
Próximos pasos
Rada señaló que, tras la temporada, el proceso terapéutico le ayuda a gestionar la exigencia de futuros proyectos y a equilibrar su salud con la intensidad de sus espectáculos.