Recientemente, los agrónomos Julio Priotti y Demian Monti, a cargo de los campos propios de la agroexportadora AGD, presentaron en la finca Los Manantiales, situada cerca de La Carlota (provincia de Córdoba), cómo una superficie de casi 10 000 ha puede gestionarse bajo principios de sostenibilidad sin perder rendimiento.
Tecnologías que optimizan cada parcela
Los profesionales explicaron que utilizan sembradoras con dos depósitos independientes, lo que permite colocar dos variedades de soja distintas en una sola pasada. Además, manejan mapas de rendimiento acumulados durante más de una década, lo que les brinda una visión detallada de la variabilidad del terreno. Con esa información, aplican fertilización y pulverización de forma variable, ajustando insumos según las condiciones locales.
"Hay que usar todas las herramientas que tenemos disponibles en la agronomía para potenciar la sustentabilidad y la sostenibilidad. La tecnología es necesaria", afirmó Demian Monti.
Biodiversidad integrada al cultivo
Los campos también incluyen corredores biológicos que albergan plantas nativas, insectos y polinizadores. Se practican rotaciones con hasta diez cultivos diferentes y se siembran cultivos de cobertura multiespecie, entre ellos maní, sin comprometer la productividad. Estas medidas buscan proteger el suelo, mejorar su estructura y favorecer la retención de agua.
Resultados y proyección
Según los agrónomos, la combinación de datos precisos y prácticas agroecológicas ha permitido identificar micro‑ambientes dentro de un mismo lote, ajustando la variedad de soja según la profundidad del suelo y la disponibilidad hídrica. La finca Los Manantiales forma parte de un conjunto de 40 000 ha que AGD administra en la provincia, y la empresa planea replicar este modelo en sus demás propiedades.