Un estudio publicado este mes por Consumer Reports, Aspen Digital y la Global Cyber Alliance reveló que 90 % de los adultos en Estados Unidos ha sido objetivo de al menos un ciberataque o fraude digital.

Desconfianza en la protección de datos

El nivel de confianza en la seguridad de la información personal se desplomó. Solo 32 % de los encuestados confía en que sus datos sensibles, como números de seguro social o información financiera, están protegidos, frente al 48 % registrado en 2025. Además, 29 % manifestó no confiar en absoluto en la privacidad de sus datos, casi el doble de la proporción del año anterior.

Medidas adoptadas por los usuarios

A pesar del escenario, la mayoría de los participantes afirma tomar precauciones. El 69 % revisa detenidamente mensajes antes de hacer clic, el 60 % utiliza autenticación multifactor y el 48 % mantiene activas las actualizaciones automáticas de software. Los autores advierten que, aunque útiles, estas prácticas resultan insuficientes frente a la magnitud del problema.

Inteligencia artificial, nuevo impulso al fraude

"La IA está haciendo que el fraude sea más rápido, más barato y más personal", señaló Phil Radford, director ejecutivo de Consumer Reports. "La IA ciertamente facilitará que los estafadores creen fraudes personalizados a gran escala", añadió Stacey Higginbotham, investigadora de políticas públicas de Consumer Reports. El informe cita incidentes recientes, como el robo de datos del FBI y ataques de actores estatales a routers domésticos, que ejemplifican la creciente amenaza vinculada a la IA.

Propuestas legislativas para frenar el fraude

"El Congreso debe aprobar leyes como la SCAM Act y la SAFE Platforms Act para sancionar a los estafadores que usan plataformas digitales", explicó Higginbotham. Según los analistas, estas iniciativas podrían obligar a las empresas a asumir mayor responsabilidad y establecer barreras de protección más robustas. Mientras tanto, recomiendan mantener contraseñas únicas, activar la autenticación multifactor y examinar cualquier mensaje sospechoso, independientemente de su apariencia.