En la 47° Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), celebrada en Puerto Iguazú, el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, explicó que la solución al récord de morosidad de los hogares pasa por negociaciones directas entre bancos y deudores.

"Las refinanciaciones deben incluir tasas mucho más bajas y plazos más extensos para que las familias puedan pagar", afirmó Werning.

El funcionario destacó que el costo del financiamiento en pesos es el principal motor del impago. Mientras que las empresas lograron reducir sus tasas reales a alrededor de un quinto del nivel máximo alcanzado durante la crisis cambiaria de 2025, los hogares apenas vieron una disminución de una cuarta parte y siguen pagando cerca de tres cuartos del pico anterior.

Refinanciaciones como herramienta

Werning sostuvo que los bancos deben absorber sus pérdidas con capital propio y ofrecer condiciones que permitan la continuidad del pago. Según él, cuando las entidades intentan compensar la mora cobrando intereses más altos, el círculo virtuoso de repago se rompe.

"Si los bancos reconocen la pérdida y la asumen sin trasladarla a los hogares, pueden aplicar una política de tasas similar a la de las empresas", indicó.

Diferencias entre el crédito empresarial y el familiar

El contraste entre ambos segmentos muestra que las empresas recibieron un alivio amplio, mientras que las familias continúan bajo costos financieros elevados. Werning vinculó esta brecha a expectativas de inflación y devaluación tras las últimas elecciones, que impulsaron a algunos a esperar una mayor caída del poder adquisitivo.

El vicepresidente concluyó que la renegociación privada es la vía más viable y que el volumen de refinanciaciones ya muestra un crecimiento que podría anticipar una reducción de la mora, siempre que se mantengan condiciones favorables.

"Es una solución entre privados, entre los bancos y los deudores", reiteró Werning.