La crisis del consumo se profundiza
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas argentinas registraron una caída interanual del 3,8% en julio, según el Índice de Ventas Minoristas de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Esto se traduce en una retracción acumulada del 2,7% en los primeros siete meses de 2026.
Los hogares están priorizando sus gastos en alimentos básicos, medicamentos recetados y productos de reposición inmediata, mientras postergan la compra de bienes durables, indumentaria, muebles y artículos de mayor valor. > "La demanda adquirió un carácter defensivo y fragmentado", afirma un experto en el sector.
Sectores más afectados
Seis de los siete sectores relevados por la CAME registraron caídas en julio. Los mayores descensos se concentraron en Textil e indumentaria (-5,6%), Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles (-5,5%) y Alimentos y bebidas (-5,4%). En contraste, el sector de Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción logró un aumento del 1%.
La percepción de los comerciantes
La percepción de los comerciantes sobre la situación de sus negocios también se deterioró. El 48,1% consideró que su nivel de actividad se mantuvo estable respecto del mismo período del año anterior, dos puntos porcentuales menos que en junio. El 44,5% describió su escenario como desfavorable, mientras que el 46,3% espera que su nivel de actividad se mantenga sin cambios significativos en los próximos doce meses.
El desafío para el gobierno
El gobierno de Javier Milei enfrenta el desafío de estimular el consumo y reactivar la economía. La desaceleración de la inflación y la estabilidad cambiaria son logros importantes, pero la caída del poder adquisitivo de los hogares y la retracción del consumo minorista son problemas que requieren atención inmediata.