En agosto de 2026 el mercado de autos de segunda mano en Argentina registró 155 246 transferencias, una disminución del 7,33 % comparado con agosto de 2025 y apenas un 1 % menos que en julio.

Caída mensual y acumulada

El total acumulado de operaciones en los primeros ocho meses del año alcanzó 1 203 684 unidades, lo que implica una retracción del 4,87 % frente al mismo período de 2025, cuando se habían vendido 1 265 292 vehículos. A diferencia de los autos nuevos, cuyas cifras siguen creciendo, el segmento de usados muestra una mayor estabilidad pese a la reciente caída.

Los datos mensuales revelan una variabilidad: enero inició con 153 070 unidades, febrero descendió a 130 229, marzo repuso a 153 995, abril se mantuvo en 154 792, mayo bajó a 144 050, junio subió a 155 492, julio alcanzó 156 810 y agosto cerró en 155 246.

Factores que frenan la demanda

"Los compradores están muy cuidadosos con su presupuesto al adquirir un auto usado", señaló Alejandro Lamas, secretario de la CCA.

Lamas explicó que la prudencia del público se debe a la estabilización de los precios y a la falta de ofertas crediticias atractivas. "Las entidades bancarias no proponen tasas que resulten tentadoras para el comprador", agregó.

Otro obstáculo recurrente es la negociación del valor del vehículo que se entrega como parte de pago; muchos acuerdos se estancan cuando el comprador no acepta la tasación.

En cuanto a los autos eléctricos, Lamas indicó que la fuerte depreciación observada en Europa y EE. UU. aún no se refleja claramente en el mercado argentino, que cuenta con menor poder adquisitivo.

"No prevemos cambios significativos en los próximos meses; la tendencia será de estabilidad", concluyó.

Modelos más demandados

El ranking de agosto mostró al Volkswagen Gol liderando con 8 647 unidades transferidas. Le siguió la Toyota Hilux con 5 758 operaciones y el Chevrolet Corsa con 4 418. Otros modelos destacados fueron la Ford Ranger (4 193), la Volkswagen Amarok (4 039), el Peugeot 208 (3 493) y la Ford EcoSport (3 143).

El panorama sugiere que, a falta de estímulos crediticios y con los precios ya ajustados, el mercado de usados mantendrá niveles similares a los de 2025 durante el resto del año.